Historia de un otoño, de José Jiménez Lozano

Publicada en 1971, esta novela histórica se ambienta en pleno barroco, en el ocaso del jansenismo, un movimiento heterodoxo del catolicismo francés. El filósofo Pascal, que lo defendía, y el dramaturgo Molière, que lo satirizó, se mencionan en sus páginas, aunque sus protagonistas son las monjas del convento de Port-Royal. Coaccionada por el rey Luis XIV, la Iglesia Católica dispersó a las jansenistas y finalmente se demolió el convento en 1711. Abundante en diálogos teológicos, de lectura densa, hay un brillante fragmento que puede resumir el estado mental, social e institucional que llevó a la decisión.

En el fondo, esta era la cuestión, pero ¡tenía tantas complicidades teológicas y, sobre todo, políticas! Porque esos cristianos, como las monjas de Port-Royal, que defendían un cristianismo sin componendas, complacencias ni debilidades, tenían a la vez, y por eso mismo, un tan estricto sentido de que sólo Dios es Dios y de que la conciencia humana sólo ante Él se había de arrodillar o ceder, que resultaban un peligro y un desasosiego para todos los poderes. Aunque fuesen fieles y leales a estos poderes, acababan siempre por ser sospechosos. Siempre se erigían en sus jueces. Dejaban pasar a un duque en su carroza y se echaban humildemente a un lado, pero el duque tendría siempre la sensación de que le apuñalaban por la espalda con una sonrisa de burla y misericordia. Porque esos cristianos, inmediatamente, comparaban a esa majestad de marionetas de los grandes de este mundo que, para mantenerse, necesitaba la cárcel y la pólvora y que acabaría en carroña, con la tremenda Majestad de Dios, y esa comparación hacía nacer la ironía más acerada.

José Jiménez Lozano (1930-2020) recibió el premio Cervantes en 2002.

Caminos de la ciencia: el lingüista Noam Chomsky, en la segunda mitad del siglo XX, defendió el mentalismo cartesiano de la Gramática de Port Royal como un antecedente de su propuesta generativa.

Ejemplar de la primera edición de Historia de un otoño, de José Jiménez Lozano. En cabecera: ruinas del antiguo convento de Port-Royal des Champs (foto de Lionel Allorge,  CC BY-SA 3.0)

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